UNA CANCION PARA TI SARAH DESSEN PDF

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About Sarah Dessen Sarah Dessen grew up in Chapel Hill, where she teaches fiction writing at the University of North Carolina and. I. – Una Cancion Para Ti. Read “I. - Una Cancion Para Ti - Sarah Dessen”. * Store on your device—view anytime, anywhere. * Enjoy millions of documents, books and audiobooks. I. – Una Cancion Para Ti – Sarah Dessen – Free download as PDF), Text) or. Abre iBooks para comprar y descargar libros. Abre iBooks para comprar y.


Una Cancion Para Ti Sarah Dessen Pdf

Author:JEANETTE SHELTON
Language:English, Indonesian, French
Country:Namibia
Genre:Art
Pages:277
Published (Last):12.03.2016
ISBN:381-9-46058-879-1
ePub File Size:15.49 MB
PDF File Size:9.33 MB
Distribution:Free* [*Sign up for free]
Downloads:46152
Uploaded by: NOVA

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Overall, it was a good and interesting book. Low to High Price: But, the fact that she just kept pushing Dexter away kinda bothered me.

The deal with the emergence of James Starks in the backfield. The story follows Remy. Anonymous 25 de junio de You may wonder if I hated her so much, why I gave the book 3 stars. Why is cynical to the point where it really starts to make the readers, like it happened with me, exhausted to read about her? The michael kors outlet designed, matte jersey, crystal embellished, backless creation wowzas! It was quite a simple plot to follow in a style that was simple and straightforward that made it easy and enjoyable to read, and if so more relatable.

Remy is the responsible one taking care of a completely self-absorbed mother. Money and freedom is the greatest way to change, may you be rich and continue to help other people. The only time that I actually felt the romance was towards the last part of the paar, and even that was subpar.

I adore her writing style and her characters they just grow and this story just Through the Advanced Search Pageyou can find items ledr searching specific terms such as Title, Author, Subject, ISBN, etc or you can narrow your focus using our amazing set of criteria parameters.

It was almost like Remy was portraying her as weak because of all her failed marriages. Best Selling in Other Books Pzra all. La foto de familia: Delivery and Returns see cajcion delivery rates and policies thinking of returning an item? The supporting characters are always well-rounded and fit perfectly into the story. I will probably read all her other books again because her writing style just floors me every time, I mean What Happened to Goodbye will forever be my go to book for summer days.

Apuntando a ese atardecer. La puerta esta cerrndose, y yo poda difcilmente ver su cara ahora. Su nuevo editor estaba en la ciudad por la tarde, ostensiblemente slo pasando desde Atlanta y queriendo detenerse en y ser social. Su verdadera motivacin, sin embargo, era que mi madre le deba a su publicista una novela, y todos estaba empezando a ponerse un poquito ansiosos sobre eso.

Me di la vuelta y camin por el pasillo a la oficina de Don. La puerta segua cerrada, y pude escuchar voces murmurando detrs de ella. Era casi la una quince. El da despus de mi graduacin y aqu estaba yo, no atada a la playa o durmiendo una resaca como todos los dems.

Yo estaba haciendo recados de boda, como un empleado pagado, mientras mi madre descansaba en su cama king-size Sealy Posturepedic, con las elaboradas sbanas apretadas, dndole el sueo que ella clamaba era crucial en su proceso creativo. Y eso era todo lo que tomaba sentirlo. Esa lenta, quemazn cociendo a fuego lento en mi estmago que yo siempre senta cuando me dejaba a mi misma ver cuan lejos la escala haba punteado en su favor.

No era ni resentimiento o lo que quedaba de mi lcera, o tal vez ambas. El Muzak superpuesto estaba creciendo ms fuerte, como si alguien estuviera jugueteando con el volumen, as que ahora yo estaba siendo criticada con una redencin de cierta cancin de Barbra Streisand.

Cruc una pierna sobre la otra y cerr mis ojos, presionando mis dedos en los brazos de mi silla. Slo unas pocas semanas de esto, me dije a mi misma, y estoy fuera. Justo ah, alguien se dej caer en la silla en mi izquierda, golpendome hacia la pared; estaba sacudiendo, y golpe mi codo en la moldura ah, justo en el hueso divertido, el cual envi un zumbido todo el camino hacia mis dedos.

Y de repente, justo como eso, yo estaba molesta. Realmente molesta. Es increble como todo lo que necesita es un empujn para hacerte furiosa.

Mi codo estaba an zumbando, y poda sentir un caliente brote arrastrndose hacia arriba en mi cuello: malos signos. Yo conoca mi temperamento. Gir mi cabeza y vi que no era para nada un vendedor. Era un chico con cabello negro rizado, cercano a mi edad, vistiendo una camiseta naranja brillante. Y por alguna razn l estaba sonriendo.

Yo slo lo mir. Da equivocado, amigo, pens. Tu me atrapaste en el da equivocado. Yo estaba sobre el exhibidor de neumticos? Pero l segua hablando. Una qumica natural, si tu deseas. Y yo tena un sentimiento que algo grande iba a pasar. A ambos.

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Que nosotros estbamos, de hecho, hechos para estar juntos. Yo, sin embargo, si te sent golpendome hacia la pared. Slo un infortunado resultado del entusiasmo que sent sabiendo que estaba a punto de hablarte. El Muzak estaba ahora construyendo un crescendo sobre nosotros, el parlante reventando, como si estuviera cerca a un corto circuito. Ambos echamos una mirada, luego el uno al otro.

Ella estaba sosteniendo un lo de papeles y luca esa mirada asombrada, recientemente-agotada-de-miles en su cansada cara. Pero ella si tena la complementaria cadena de llaves falso-oro-plata, toda de ella. Me puse de pie, y el chico junto a mi salt a sus pies. Traqueteando hacia el suelo, rodando bajo una mquina de gomas de mascar cercana.

Hablando acerca de no respetar los lmites de una persona. Yo habra arrojado bebidas en chicos por incluso rozndome al pasar en un club, mucho menos tironear mi mano y efectivamente escribir en ella.

La puerta trasera se abri y l se movi para escalar adentro, pero la van tir hacia adelante, hacindolo tropezar, antes de parar de nuevo. Mir, puso sus manos en sus caderas y comenz a empujarse a si mismo hacia arriba cuando se movi de nuevo, sta vez acompaada por alguien tocando el claxon.

Los dedos en la mano se movieron, un poco al principio, luego salvajemente, y finalmente l se levant y agarr, elevndose. Luego la puerta golpe, la bocina son otra vez, y la van remont a cabo del estacionamiento, chocando los amortiguadores a la salida. Mir hacia abajo a mi mano, donde la tinta negra estaba garabateado algoalgo, con una palabra bajo ella.

Dios, su escritura era descuidada. Una gran D, una mancha en la ltima letra. Y que estpido nombre. Cuando llegu a casa, la primera cosa que not fue la msica. Clsica, alzndose, llenando la casa con gimientes oboes y fluidos violines.

Luego el olor de velas, vainilla, slo amargo suficiente dulce para hacerte contraer de dolor. Y, por ltimo, la delata, un rastro de papeles arrugados esparcidos como migas de pan en el hall de entrada, a travs de la cocina, y que conduce al porche. Gracias Dios, pens. Ella est escribiendo de nuevo. Dej caer mis llaves en la mesa junto a la puerta y me inclin, recogiendo una bola de papel en mis pies, luego la alis cuando camin hacia la cocina.

Mi madre era muy supersticiosa sobre su trabajo, y slo escriba en la destartalada mquina de escribir vieja que ella haba alguna vez arrastrado alrededor del pas cuando ella hizo artculos de msica independientes para un diario en San Francisco. Era fuerte, tenia una estrepitosa campana que sonaba cada vez que ella alcanzaba el final de una lnea, y luca como un remanente de los das del Pony Express.

Ella tena una nueva y moderna computadora tambin, pero slo la usaba para jugar solitario. La pgina en mi mano tena un 1 en la esquina superior derecha, y comenzaba con el gusto tpico de mi madre. Melanie siempre haba sido el tipo de mujer que amaba un desafo. En su carrera, sus amores, su espritu, ella viva para encontrarse contra algo que peleaba contra ella, probando su resolucin, haciendo que valiera la pena ganar.

Cuando ella camin hacia el Hotel Plaza en un fro da de Noviembre, ella sac la bufanda de su cabello y sacudi la lluvia. Encontrarse con Brock Dobbin no haba estado en sus planes. Ella no lo haba visto desde Praga, cuando haban dejado las cosas tan mal como las haban empezado. Pero ahora, un ao despus, con su boda tan cerca, l estaba de vuelta en la ciudad. Esta vez, ella podra ganar.

Ella estaba Ella estaba Haba slo una mancha de tinta despus de la ltima letra, rastreando todo el camino hacia abajo en la pgina, desde donde haba sido rasgado desde la mquina. Continu recogiendo papeles descartados cuando caminaba, hacindolos bolita en mi mano. Ellos no variaban mucho. Pequeos detalles, pero siempre tomaba un poquito para mi madre dar en el paso. Aunque, una vez que lo haca, tengan cuidado. Ella haba terminado su ltimo libro en tres semanas y media, y era lo suficientemente grande para funcionar efectivamente como un tope de puerta.

La msica, y el estrpito de la mquina de escribir, ambos se hacan ms fuertes mientras caminaba hacia la cocina, donde mi hermano, Chris, estaba planchando una camisa en la mesa, el salero, pimentero y servilletero todos empujados a un costado. La plancha silbaba cuando la tom, a continuacin lo alis sobre el borde del cuello de la camisa, apretando duro.

Se encogi de hombros, dejando un poco de vapor silbar y extendi sus dedos. Siempre era raro mirarla.

2 THIS LULLABY SARAH DESSEN FORO ALISHEAS DREAMS

Ella realmente golpeaba las teclas, tirando todo su cuerpo en eso, como si no pudiera sacar las palabras lo suficientemente rpido. Ella podra mantenerlo por horas de una vez, finalmente emergiendo con sus dedos apretados, la espalda adolorida, y unas buenas cincuenta pginas, lo que probablemente podra ser suficiente para mantener a su editor en Nueva York satisfecho por el momento.

Me sent a la mesa y volte a travs una pila de correo por la frutera cuando Chris dio vuelta la camisa, fortaleciendo as la plancha lentamente alrededor de un puo. La nica cosa que no poda soportar ms que ver a alguien haciendo algo mal es hacindolo lentamente. Corbatas opcionales. Ese tipo de cosa. Seis meses atrs, mi hermano no habra sido capaz de definir smart mucho menos casual.

Diez meses antes, en su cumpleaos veintiuno, Chris haba sido atrapado en una fiesta vendiendo marihuana. No haba sido su primer pincelazo con la ley, por muchos significados: durante el colegio haba acumulado unos pocos allanamientos de morada motivo-negociado , uno por conducir bajo los efectos del alcohol despedido , y una posesin de sustancias controladas servicio comunitario y una gran buena, pero slo por la piel de sus dientes.

Pero la fiesta lo hizo en l, y l hizo tiempo de prisin. Slo tres meses, pero lo asust lo suficiente para reformarlo y conseguir un trabajo en el Jiffy Lube local, donde l conocera a Jennifer Anne cuando ella traera su Saturn para la revisin de las treinta mil millas.

Jennifer Anne era lo que mi mam llamaba "una pieza de trabajo" lo que significaba que ella no se asustaba de ninguno de nosotros y no le importaba si lo sabamos. Ella era un pequea chica con gran cabello rubio, provocadoramente inteligente aunque nosotros odibamos admitirlo y haba hecho ms con mi hermano en seis meses ms de lo que nosotros habamos manejado en veintin aos. Ella lo tena vistiendo mejor, trabajando duro, y usando una gramtica apropiada, incluyendo nuevos trminos absurdos como "trabajo en red" y "multitarea" y "smart casual.

Yo la haba recientemente escuchado describir el trabajo de Chris como un "experto en lubricacin automotriz multinivel" lo que haca trabajar en Jiffy Lube sonar a la par con subir en la NASA.

Tu solas considerar usar pantalones vestirse. Disclpame, Eggbert, sigo olvidando que tu eres el inteligente.

Fuera de consideracin. Fuera del amor. La arruga segua ah, no era que yo lo iba a apuntar de nuevo ahora.

Dos cosas que tu ests tristemente y penosamente en falta. Eso es tan malditamente compasivo de mi parte. Era como si l hubiese tenido un lavado de cerebro por algn culto religioso. Y deseara que tu fueras feliz tambin. Como esto. Lo vi irse, llevando su an arrugada camisa, y dndome cuenta que estaba apretando mis dientes, algo que me haba encontrado haciendo muy seguido ltimamente. Melanie y Brock Dobbin estaban probablemente a medio camino de un corazn roto ya, por el sonido de eso.

Las novelas de mi madre eran del tipo jadeante romntico, esparcindose a travs de varios locales exticos y poblados con personajes que tenan todo y a la vez nada.

Ukolébavka

Ricos pero pobres del corazn. Camin sobre la entrada de la terraza, cuidadosa de ser silenciosa, y la mir. Cuando ella escribe parece estar en otro mundo, ajeno de nosotros: incluso cuando ramos pequeos y gritbamos y graznbamos, ella slo levantaba su mano desde donde estaba sentada, su espalda hacia nosotros, las teclas an tableteando, y deca, "Shhhhhhh. Cuando Chris y yo estbamos en primaria, mi mam estaba prcticamente quebrada.

Ella no haba publicado nada an excepto cosas en el peridico, e incluso haba fracasado una vez que las bandas de las que ella estaba escribiendo como la de mi pap, todas cosas de los 70's, lo que ellos llamaban "rock clsico" ahora comenzaron a morir o salir de la radio.

En aquel entonces, ella escriba en la mesa de la cocina, usualmente durante las tardes o tarde en la noche, y algunas medias tardes. Incluso ah, sus historias eran exticas; ella siempre tomaba los folletos gratis desde el local de la agencia de viajes y pescaba la revista Gourmet fuera de las pilas en el centro de reciclado para usarlas como investigacin.

Mientras mi hermano fue llamado por el santo favorito de mi madre, mi nombre fue inspirado por una cara marca de cognac que ella haba visto en Harper's Bazaar. No importaba que nosotros viviramos de macarrones y queso Kraft mientras sus personajes saboreaban Cristal y caviar, descansando en trajes Dior mientras nosotros comprbamos en la tienda de ahorros. Ella siempre am el glamour, mi madre, incluso si ella nunca lo hubiera visto de cerca.

Chris y yo constantemente la interrumpamos mientras trabajaba, lo que la volva loca. Finalmente, en el mercado de las pulgas, ella encontr una de esas cortinas gitanas, el tipo que era hecha de largas tiras de cuentas, y aadida sobre la entrada a la cocina.

Se convirti en nuestro smbolo entendido: si la cortina estaba puesta a un lado, fuera del camino, la cocina era un juego justo.

Pero si estaba colgado ah, mi madre estaba trabajando, y tenamos que encontrar nuestros snacks y entretenimiento en otra parte. Yo tena cerca de seis ah, y amaba pararme ah y peinar mis dedos sobre las cuentas, vindolos girar de ida y vuelta. Ellos hacan el sonido ms suave, como pequeas campanas.

Yo poda mirar a travs de ellas y an ver a mi madre, pero ahora ella luca casi extica, como una adivina o una hada, una hacedora de magia. Lo que era lo que ella era, pero yo no lo saba ah.

Muchos de los remanentes de nuestros aos de departamento haba sido perdidos o dejados, pero la cortina de cuentas haba hecho el viaje a la Nueva Gran Casa, como la habamos llamado cuando nos cambiamos. Era una de las primeras cosas que mi madre colg, antes incluso de nuestras fotos escolares o su impresin de Picasso favorita en el living.

Haba una garra as que poda ser empujada fuera de nuestra vista, pero ahora estaba abajo, un poco peor para usar, pero aun haciendo el trabajo. Me inclin ms cerca, interconectndome con mi madre. Ella an era dura en el trabajo, los dedos volando, y cerr mis ojos y escuch. Era como msica que haba escuchado toda mi vida, incluso ms que "This Lullaby.

Pein mis dedos sobre las cuentas y mir su imagen rizada, como era en el agua, separndose gentilmente y reluciendo antes de volverse completa de nuevo. Dime otra vez por qu ests haciendo esto? Me pregunt Lissa. Ella estaba sentada en mi cama, revisando mis CDs y fumando un cigarrillo, el cual estaba rpidamente apestando mi habitacin, a pesar que ella haba jurado que no lo hara, ya que ella lo sostena afuera de la ventana. Incluso antes de dejarlo, odiaba bastante el hedor del cigarrillo, pero con Lissa siempre dejaba pasar las cosas ms de lo que debera.

Yo creo que todo el mundo tiene al menos un amigo as. Es decir, Me agrada Jonathan. A ti te agrada todo el mundo, le dije, acercndome al espejo y examinado mi delineador de labios. Eso no es cierto! Nunca me agrado el Profesor Mitchell. El siempre me miraba los pechos, cuando me levantaba a hacer teoremas en la pizarra.

Lissa, le dije.

La secundaria se acab. Adems, los profesores no cuentan. Yo solo digo, dijo ella. La cosa es, prosegu mientras delineaba mis labios, deslizando el lpiz lentamente, es verano ahora, y me voy a la universidad en Septiembre. Y Jonathanno s. Y no se va a ajustar a mi horario si de todas formas vamos a romper en unas semanas. Me inclin hacia atrs, admirando mi atuendo, y tom mi labial para salir de noche. Romperemos, dije, No voy a ir a Stanford con ms ataduras de las absolutamente necesarias.

Ella se mordi el labio, luego coloc uno de sus rizos detrs de su oreja, inclinado su cabeza con la expresin de dolor que siempre tena ltimamente cada vez que hablbamos del final del verano. La zona segura de Lissa eran las ocho semanas que quedaban antes de que todos partamos en distintas direcciones, y odiaba pensar ms all de eso.

Bueno, claro que no, dijo en voz baja. Quiero decir, por qu lo haras? Lissa, Dije, suspirando. No me refera a ti. Lo sabes. Me refera a Seal la puerta del cuarto, ligeramente abierta, a travs de la cual podamos or a mi madre trabajando abajo, con violines de fondo. T sabes. Ella asinti. Pero la verdad, yo saba que ella no entenda.

Lissa era la nica de nosotros que estaba nostlgica porque la secundaria se haba terminado. Ella de hecho llor el da de la graduacin, fuertes sollozos, asegurando que en cada foto y video se viera con los ojos rojos e hinchados.

Dndole algo de qu quejarse por los prximos 20 aos aproximadamente. Mientras, Jess, Chloe y yo no podamos esperar subir el escenario y recibir nuestro diploma, para ser libres al fin, libres al fin. Pero Lissa siempre se tomaba las cosas muy a pecho. Eso fue lo que nos hizo ser tan protectoras con ella, y lo que me preocupaba ms de dejarla.

Ella fue aceptada en la universidad local con una beca completa, algo demasiado bueno como para dejarlo pasar. Ayudaba que su novio, Adam, tambin fuera a asistir ah.

Lissa tena todo planeado, como iran a orientacin juntos, viviran en dormitorios cercanos, compartiran un par de clases. Tal como en secundaria, pero ms grande.

Sarah Dessen

La sola idea me produjo comezn. Pero la verdad, yo no era Lissa. Haba pasado los dos ltimos aos enfocada en una cosa, que era marcharme. Sin planes de boda. Sin desordenados enredos romnticos.

Sin nuevos padrastros. Solo yo y el futuro, finalmente juntos. Ahora haba un final feliz en el que poda creer. Lissa alarg la mano y encendi la radio, llenando la habitacin con una cancin Boppy, el coro iba la-la-la. Camin hacia mi guardarropa, manteniendo la puerta abierta, para examinar mis opciones. Entonces, que usas cuando vas a dejar a alguien?

Ella me pregunt, haciendo girar un mechn de pelo en su dedo. Negro, por el duelo? O algo alegre y colorido, para distraerlos del dolor? O quizs usas alguna clase de camuflaje, algo que te ayude a desaparecer rpido en caso de que no se lo tomen bien. Le dije, sacando unos pantalones negros, Estoy pensando oscuro y ligero, con un poco de escote y ropa interior limpia.

Usas eso todas las noches. Esta es como todas las noches, repliqu. Saba que tena una camiseta roja limpia que me encantaba en alguna parte del closet, pero no pude encontrarla en la seccin de franelas.

Lo que quera decir que alguien haba estado aqu, tomando mis cosas. Yo mantena mi closet en la forma que mantena todo: limpio y ordenado. La casa de mi madre estaba normalmente en caos, as que mi cuarto siempre haba sido el nico lugar que poda mantener de la manera que yo escogiera.

La cual era en orden, perfectamente organizado, todo se poda encontrar fcilmente. Okey, quizs era un poco obsesiva. Pero y qu? Al menos no era perezosa.

No para Jonathan, dijo ella, y cuando la mir aadi. Quiero decir, esta es una gran noche para l. Lo van a dejar.

Y ni siquiera lo sabe todava. Probablemente est comiendo una hamburguesa de queso o cepillndose los dientes o recogiendo su ropa de la tintorera, y no tiene ni idea. Ni sospecha. Me di por vencida en lo de la camiseta roja, sacando un top en su lugar.

Ni si quiera saba que decirle a ella. S, apesta que terminen contigo. Admitir que lo que siente por esa persona nunca va a ser lo suficientemente fuerte como para justificar seguir tomando su tiempo? Yo le estaba haciendo un favor a l en realidad. Liberndolo para una mejor oportunidad. De hecho, si lo piensas, yo era prcticamente una santa.

Media hora despus, Cuando llegamos a Quik Zip, Jess nos estaba esperando. Como de costumbre, Chloe estaba retrasada. Hey, dije, acercndome a ella. Ella estaba apoyada contra el gran tanque que era su coche, un viejo Chevy, y tomando una Coca-Cola extra grande, nuestra droga por eleccin. Este era el mejor negocio de la ciudad a un dlar cincuenta nueve, ofrecan un montn de cosas. Voy a comprar caramelos, vocifer Lissa, mientras cerraba la puerta. Alguien quiere algo?

Coca-cola de dieta, le dije, y busqu mi dinero, pero ella lo rechaz, ya entrando a la tienda. Extra grande! Ella asinti mientras la puerta se cerraba detrs de ella. Camin con pericia hacia la seccin de dulces. El paladar de Lissa era infame: ella era la nica persona que conoca que poda diferenciar los Raisinets de los raisins cubiertos de chocolate. Haba una diferencia Donde est Chloe? No dijimos a las en punto?

Ella levant una ceja. Clmate, obsesivo compulsiva, dijo ella. Agitando su bebida. El hielo sacudi todo chapoteando lo que quedaba de lquido. Son solo las seis. Suspir, recostando mi espalda contra su coche. Odiaba cuando la gente llegaba tarde. Pero Chloe siempre iba cinco minutos atrs, en un buen da. Ella haba sido mi mejor amiga desde que estbamos en quinto grado, y era la nica con la que yo saba que siempre podra contar.

Nos conocimos debido a que nos sentbamos una al lado de la otra en el saln de clases, debido al sistema alfabtico del Maestro Douglas. Mike Schemen el que se meta el dedo en la nariz, luego Jess, luego yo, con Adam Strucks, quien tena malos adenoides, en mi otro lado. Era prcticamente necesario que furamos mejores amigas, viendo que estbamos rodeadas de los gemelos mocos. Jess era grande, incluso en aquel momento. Ella no era gorda, exactamente, as como no es gorda ahora.

Ms bien solo grande, contextura grande, alta y ancha. En ese entonces ella era ms alta que cualquiera de los chicos de la clase, brutal jugando a los quemados, capaz de golpearte lo suficiente fuerte con esas bolas rojas como para dejarte una marca que duraba hasta que sonaba la ltima campana. Muchos pensaban que Jess era mala, pero estaban equivocados. Ellos no saban lo que yo saba: que su mam haba muerto ese verano, dejndola a ella para criar a sus dos hermanos pequeos mientras su pap trabajaba tiempo completo en la planta de energa.

Que el dinero siempre escaseaba, y Jess no pudo ser una nia de nuevo. Y ocho aos ms tarde, luego de los infernales aos de preparatoria y los decentes aos de secundaria, todava ramos amigas. Mayormente porque yo saba estas cosas de ella, y Jess todava se guardaba muchas cosas para s misma.

Pero tambin porque ella era la nica persona que no soportaba mi mierda, y yo tena que respetar eso. Mira, mira, dijo ella todava con su voz indiferente, cruzando los brazos sobre su pecho. La reina ha llegado. Chloe se estacion junto a nosotras, apagando el motor de su Mercedes ya bajando el retrovisor para chequear su lpiz labial. Jess suspir, ruidosamente, pero yo la ignor. Esto era viejo, ella y Chloe, como msica de fondo. Solo si las cosas eran en verdad calmadas o silenciosas el resto de nosotros lo notaba ms.

Ella luca genial, como siempre: pantalones negros, camiseta azul, una chaqueta genial que no le haba visto antes.Quiero decir, que todo comience. Okey, quizs era un poco obsesiva. Vimos como se despidi de l y sali, con una bolsa de caramelos ya abierta en su mano. Para el momento que llegamos a Bendo, eran las nueve en punto, y yo estaba sintiendo los bonitos efectos del alcohol. Dej caer mis llaves en la mesa junto a la puerta y me inclin, recogiendo una bola de papel en mis pies, luego la alis cuando camin hacia la cocina.

CHASIDY from Port Arthur
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